sta es la nación de los gordos. Dondequiera metes las narices allí encuentras un gordo o una gorda. Advierto que nada tengo en contra de ellos; al contrario, en mi familia tenemos varias personas obesas y un sobrepesado que soy yo. Con esto admito que tengo unas libritas extras en mi cuerpo pero no se me considera gordo ya que están bien distribuidas (perdona mi modestia).

Como te decía, en esta nación donde supuestamente todos tenemos igualdad de derechos están los gordos y gordas a granel. De diez personas que ubiques en un sitio puedes estar seguro que la mayoría de ellas son gruesas en excesivo. Ello se debe a la buena papa que aquí se come y la plenitud de alimentos disponibles para el consumo.

Aquí también se habla de los efectos adversos que produce la obesidad y el problema que sostiene la espada de Damocles sobre mi cabeza: patatús del corazón. Unos sabelotodos te dicen que debes comer alimentos libres de grasa y colesterol si no quieres que te dé un soponcio con probabilidades de enviarte al más allá. ¿Has probado esos alimentos? Yo tengo que hacerlo todos los día y te aseguro que más sabor encuentras en una suela de zapato que en ellos. ¿Los precios? ¡Ni hablar del peluquín!

Otros te aconsejan que debes comer con moderidad, que debes masticar más despacio, que debes observar la cantidad de calorías que consumes, que si la sal no es buena para las arterias; etc., etc.

En fin, que para evitarte un paro cardíaco tienes que morirte de hambre.

Tengo un amigo cubano quien además de ser obeso y gustarle hablar de política con desesperación, posee una lógica muy convincente. Es uno de los muchos cubanos en este país que no ven la hora en que Fidel Castro: (a.) se muera; (b.) lo maten; (c.) se muera; (d.) sea depuesto; (e.) lo aniquilen; (f.) se muera.

Cada vez que él y yo hablamos de los problemas cardíacos causados por el consumo de alimentos grasosos me predica las mismas palabras: "Chico, no veo porqué hablan tanta m....a (materia fecal) de la grasa si yo recuerdo que en Cuba los guajiros se comían los pedazos de carne de puerco con la manteca chorreándoles por la boca y ninguno se moría de un infarto o padecía del corazón. Hoy día se mueren pero es de hambre porque no tienen qué comer, con grasa o sin grasa."

Algo que hay que adjudicarle a la gente gorda es que son personas alegres, de buen humor, que nada les molesta (si no les hablas de las gorduras), de una vida sosegada aunque tengan diez millones de problemas personales. Siempre los ves sonriendo, hasta cuando comen y duermen sonríen.

¿Recuerdas las películas de Bud Abbott y Lou Costello? El gordito y el flaco del cine blanco y negro que hablaban mil palabras por segundo y casi siempre el flaco se aprovechaba de la ingenuidad del gordito. Fuera de las películas la vida del rechoncho Costello estaba llena de problemas y desgracias, la más desafortunada fue el perder a su niño ahogado en la piscina de su hogar. A pesar de este infortunio el señor Costello y su compañero continuaron haciéndonos reír hasta que dejaron de hacer sus películas.

No te importe si eres uno de los muchos gordos que viven en esta nación. Si eres feliz siendo gordo que se vaya el resto del mundo a freír papas y vive la vida a tu manera que la vida es corta y hay que darle el mejor uso posible. Eso sí, mi hermano o hermana, cuida tu salud dándote una vueltecita por la oficina del médico cada seis meses para que te inspeccione el "motor" y las piezas que le hacen caminar y así te evites las tres sorpresas que tuve y que ya estoy cansado de mencionar en otros ensayos. No sólo vas con miras de proteger tu salud sino que vas a "engordar" (ja, ja) la cuenta de ahorros de tu galeno favorito.