
En la hoja de papel en blanco se dibujaban hileras tras hileras del número cero (0) , distanciados estos por el espacio entre cada línea en el papel; siempre tratando de que la cantidad de ceros fueran mútiples de cuatro. Por lo regular el número de ceritos era de cien. Terminada la esquema comenzaba el juego entre los participantes. El primero trazaba una línea entre dos ceros que se le antojase escoger. El otro o los otros hacían lo mismo evitando que uno de sus compañeros lograra cerrar un cuadro de cuatro ceritos. Aquel que lograra formar el cuadro, en él escribía sus iniciales. Todos continuaban uniendo los ceros con líneas, hasta unirlos todos. Entonces se contaban los cuadros siendo el ganador quien tuviera más iniciales en el papel.
En inglés existe una versión parecida al Juego de Ceritos llamada "Connect the Dots" pero jamás puede igualar el pasatiempo que muchas veces aliviaba el tedio que acompañaba las tardes de lluvia. ¡Qué tiempos aquellos!